El desarrollo de un fármaco que se administra a través de las vías oftálmica, auricular y nasal, requiere centrarse en factores clave, tales como la estabilización del fármaco y los niveles de endotoxina, que pueden afectar al éxito de la formulación final. Los excipientes de alta pureza pueden maximizar la tasa de éxito del desarrollo del fármaco ofreciendo una estabilidad del activo mejorada, una irritación celular reducida y una contribución de endotoxina minimizada a la formulación final. También pueden agregar beneficios significativos al proceso de desarrollo de fármacos y añadir valor a los productos finales, incluyendo: optimización del rendimiento de los fármacos, mejor cumplimiento de las condiciones requeridas por el paciente, disminución del tiempo de desarrollo de la formulación y mayor rapidez para lanzar el producto al mercado.