La formulación de formas de dosificación parenteral presenta desafíos únicos en comparación con otras vías de administración. La misma ofrece ventajas en cuanto a la absorción y  la eliminación del metabolismo inicial; sin embargo, la formulación parenteral frecuentemente presenta desafíos y limitaciones asociadas a la estabilidad del fármaco y su baja solubilidad. La selección de los excipientes se basa en la compatibilidad con los fármacos y la concentración mínima de fármaco necesaria para producir el efecto farmacológico deseado.